un poco iluminado por claraboias, con sepulcros tambn. al rededor, y en medio sobre una pequeña columna, un excelentísimo busto de S. Sebastiano dil Bernino—nuestro buen religioso continuo á hacernos ver con mucha civilidad la Sacristía, y resto de la Chiesa; y en este intermedio tuve lugar de hacerle convenir, en que siendo aquel suterraneo, el lugar de donde los Romanos sacavan arena para sus menesteres, y después abandonavan para sepulcros de los pobres, no seria extraño que muchas de nuestras Sacras Reliquias, fuesen huesos de paganos?... y mi gente que oie la .proposición, se ratifica, y tira sus reliquias al diablo apenas salimos de la Chiesa… ó cuanto tuve qe. reir después!... Aigo mas adelante, sobre la misma ViaAppia resale el bellísimo mausoleo di Cecilia Metella vulgo Capo di Bove pr. un friso adornado de Testas de Buei y guirlandas de ciprés que sircula la parte superior.—Este es una gran Torre Rotonda, que posa sobre un pedestal quadro de piedra de tivoli, con la qual está tambn. cubierta toda la torre, que remata con un cornizon adornado del friso mencionado:—avia ensima un Colonado, de cuio centro se elevaba una Cupola que terminava el edificio mas en el dia no hai vestigio: O qué lastima!... Sin embargo dá mucho gusto al mirarlo, por su noble proporción, y excelente execusion;—y es uno de los monumentos mas bien conservados de la magnificencia Romana—en el interno solo hai un Vacio de figura cónica, donde se encontró la Grande Urna
un poco iluminado por claraboyas, con sepulcros también alrededor y en medio, sobre una pequeña columna, un excelentísimo busto de San Sebastián, de Bernini. Nuestro buen religioso continuó a hacernos ver con mucha civilidad la sacristía y resto de la iglesia. En este intermedio tuve lugar de hacerle convenir en que, siendo aquel subterráneo el lugar de donde los romanos sacaban arena para sus menesteres y después abandonaban para sepulcros de los pobres, no sería extraño que muchas de nuestras sacras reliquias fuesen huesos de paganos. Y mi gente, que oye la proposición, se rectifica y tira sus reliquias al diablo, apenas salimos de la iglesia. ¡Oh, cuánto tuve que reir después! Algo más adelante, sobre la misma Vía Appia, se ve el bellísimo mausoleo de Cecilia Metella, vulgo «Capo di Bove», por un friso adornado de cabezas de buey y guirnaldas de ciprés que circuye la parte superior. Este es una gran torre rotonda que posa sobre un pedestal cuadrado de piedra de Tívoli, con la cual está también cubierta toda la torre, que remata con un cornizón adornado del friso mencionado. Había encima una columnata, de cuyo centro se elevaba una cúpula que terminaba el edificio, mas en el día no hay vestigio. ¡Oh, qué lástima! Sin embargo, da mucho gusto al mirarlo por su noble proporción y excelente ejecución y es uno de los monumentos más bien conservados de la magnificencia romana. En el Interno sólo hay un vacío de figura cónica, donde se encontró la gran urna