soltaron las balijas en la Posta, y io me fui á alojar en casa de los Moriconi al Largo d'il Castelo, pagando 12. carlines diarios pr. comida y todo, y a las 5 tomé la cama con sumo gusto— por la tarde al Paseo ne l'Estrada de toledo, donde avia abundancia de coches, y gente de mascara, muchos coches, ó carros con guirlandas que jugavan carnestolendas tirándose confites, y el Sr. D. J. Roca con su uniforme de tente. genl., y un Of1. del Ro de la Princesa pr. Edecán, hinchado como un Pabo.—pr. la noche al TheatroNuovo, donde se dio una opereta bufa, la Prima dona Mada Benini tiene mérito; asiste el fíe de incógnito aunqe. al frente de todos vestido en un vestido de negligé Ynglés, y manifestó bastante gusto, y alegría; concluido se retiró sin mas seremónia—luego al festino nel Theatro di S. Carlo donde era tanto el concurso q. apenas se podia uno mover, se dice qe. avia mas de 4.000 personas.
27.
con mi Cicerón en mano segui á ver un poco la Ciudad pr. La parte de Pucilipo—aquí está un paseo hermoso que se llama la Villa Reale, y comanda una vista hermosisima, es seguramte. Un buen paseo—luego á la Mergelina qe. Es donde está el sepulcro de Sanazaro, y era prim» su casa, ahora está un convento—Cuadro singular de un obispo qe. Figura á su querida como una Sirena, y él como S. Miguel que la tiene á sus pies— luego al Sepulcro de Virgilio, que llaman, y no está mui distante del antecedte. Sobre la misma montaña pegado á la Grota di Puzolo—pr. La noche á ver la opera Seria al theatro di S. Cario: este teatro qe. No tiene orn. Ninguno de arquitectura, y sus adornos son espejos, y mas espejos, como si lo huviesen hecho Yndios, aunque de una proporción grandiosa: tiene el gran defecto de que se pierde enteramte. La voz de los actores; y asi me párese mas proprio para bailes, que para representación— estaba
oltaron las valijas en la Posta y yo me fui a alojar en casa de los Moriconi, al Largo del Castello, pagando 12 carlines diarios, por comida y todo —el cequí romano vale 25 carlines napolitanos y el peso fuerte español, 12— y a las cinco tomé la cama con sumo gusto. Por la tarde fui al Paseo de la Strada di Toledo, donde había abundancia de coches y gente de máscara; muchos coches o carros con guirnaldas que jugaban carnestolendas tirándose confetis y el señor Don Juan Roca 106 con su uniforme de Teniente General y un oficial del Regimiento de la Princesa como Edecán, hinchado como un pavo. Por la noche al Teatro Nuovo, donde se dio una opereta bufa. La prima donna, Madame Benini, tiene mérito. Asiste el Rey 107, de incógnito, aunque frente a todos, vestido de negligé inglés y manifestó bastante gusto y alegría; concluido, se retiró sin más ceremonia. Luego, al «festino» en el teatro di San Cario, donde era tanta la concurrencia que apenas se podía uno mover. Se dice que había más de 4.000 personas.
27 de febrero
Con mi cicerone en mano, seguí a ver un poco la ciudad por la parte de Pausílipo. Aquí está un paseo hermoso que se llama la Villa Reale y domina una vista hermosísima; es seguramente un buen paseo. Luego a la Margellina, que es donde está el sepulcro de Sannazzaro 108, y era antes su casa. Ahora hay un convento. Cuadro singular de un obispo que figura a su querida como una sirena y él como San Miguel que la tiene a sus pies. Luego el Sepulcro de Virgilio, que llaman, y no está muy distante del antecedente, sobre la misma montaña, pegado a la Gruta de Pozzuoli. Por la noche a ver la ópera seria al Teatro de San Cario: este teatro, aunque de una proporción grandiosa, no tiene orden ninguno de arquitectura y sus adornos son espejos y más espejos, como si lo hubiesen hecho los indios. Tiene el gran defecto de que se pierde enteramente la voz de los actores, y así me parece más propio para bailes que para representación. Estaba