Colombeia

todas las Colinas adyacentes con templos, Baños, y quantas delicias se pueden inferir de la situación del parage, y descripción de los antiguos escritores… primeramte. se vé el templo de Diana de figura rotonda: luego el de Mercurio qe. simila en pequeño el Pantheon de Roma, con su apertura en el centro: baños por fuera, &c… y luego el de Venus que está a la orilla del mar, (rotonda tambn.) mas expacioso que los demás—á su inmediación están las que llaman les Camere di Venere, cuio pavimento es todo de mosaico blanco bellísimo; y las pinturas amorosas que estavan alli se las han llevado á otra parte—siguiendo mas adelante serca del Castillo están dos cámaras adornadas de estuco, y pinturas grotescas bien conservadas, que se dice fuese el sepulcro d'Agripina, ó algún otro—Pasando el Castillo se encuentra con la Pisinaadmirabili, ó de Agripina, obra de la magnifisencia romana; que.servia para suministrar aguada á su Esquadra, y el betume, ó argamasa con que está cubierta interiormte., rebota el hierro, y aun el acero—después retornamos atrás, bebimos una botella de Falerno (qe. no es como el qe. describe Oratio) en la cantina de Baya, de lo alto de estas colinas vi las ruinas de Cumas, y un casino qe. il Re tiene pr. alli serca del Lago del mismo nombre donde se divierte á la pezca, y á la Caza, y repasando por los Campos Elisseos bolvimos á napoles; y desde el camino vimos las ruinas de la que se llama Yescola de Virgilio que esta en el cabo que forma el monte de Putzilipo… en bellisima situación pa gozar de las hermosas scenas que describe… llegue á casa no poco fatigado, el Pto.
todas las colinas adyacentes con templos, baños, y cuantas delicias se puedan inferir de la situación del paraje y descripción de los antiguos escritores. Primeramente se ve el Templo de Diana, de figura rotonda, luego el de Mercurio que simula en pequeño el Panteón de Roma, con su abertura en el centro, baños por fuera, etc. y luego el de Venus que está a la orilla del mar —rotondo también— más espacioso que los demás. Inmediato están las que llaman Cámaras de Venus, cuyo pavimento es todo de mosaico blanco, bellísimo, y las pinturas amorosas que estaban allí se las han llevado a otra parte. Siguiendo más adelante, cerca del Castillo, están dos cámaras adornadas de estuco y pinturas grotescas bien conservadas, que se dice fuese el sepulcro de Agripina o de algún otro. Pasando el Castillo se encuentra la Piscinaadmirabili o de Agripina, obra de la magnificencia romana, que servía para suministrar aguada a su escuadra y el betume o argamasa con que está cubierto interiormente, rebota el hierro y aún el acero. Después volvimos atrás, bebimos una botella de vino de Falerno —que no es como el que describe Horacio— en la cantina de Baia. De lo alto de estas colinas vi las ruinas de Cumas y un casino que el Rey tiene por allí, cerca del lago del mismo nombre, donde se divierte en la pesca y en la caza; y repasando por los Campos Elíseos, volvimos a Nápoles. Desde el camino vimos las ruinas de la que se llama la Scuola de Virgilio, que está en el cabo que forma el Monte Pausílipo, en bellísima situación para gozar de las hermosas escenas que describe. Llegué a casa un poco fatigado. El puerto