la Casa, su mostrador y una olla ó Caldero de Hierro ensima con su fogón, vasos, y jarros pintados sobre la murallas; muchos pequeños apartamentos, &c… indica que fuese Bordel, y Osteria al mismo tiempo—al remate de la calle está la puerta de la Ciudad con pequeños pórticos de una parte y otra: un Sepulcro fuera: y asientos semicirculares como el gimnacio antecedte. para sentarse alguna gente: la anchura de dha calle, no es mas qe. para pasar conmodamte. un carro.—á poca distancia de aqui se vé una Casa como de Campo, mucho maior, y mas magnifica que las demás—el gusto es el mismo, solo que tiene una gran terraza, su Estanque, y Jardín, alrededor del qual reina un pórtico muí bien pintado &c… y en esta casa se encontró una Ventana con Cristales de mas de un pie de grandes que se conservan en el museo de Portici: por debajo de todo este pórtico hai una galería subterránea en quadro, ó sea Caba bien provista toda de aquellos grandes vasos de tierra ó tinajas en que guardavan el vino (amphoras)—aqui se encontró toda la familia muerta, qe. creo componían 13. ó 17. personas—de aqui salimos para retornar á Portici, visitando de paso la fabrica de armas de la Anunciata que nada tiene de particular… llegados á Portici desendimos al Ercolano, con luces ensendidas, y vimos el Theatro que es lo único que está desembarazado, porque el resto lo han cubierto otra vez con la misma tierra que hivan sacando… O! que magnificencia! todo el pavimento, y orquestra era cubierto de Jaloantico; estatuas &c… y lo mas particular es que según la inscripción que se halló aqui, y está en el museo lo hizo un solo particular De Suo—mi compañero no pudo permanesér á baxo porque. Le dio un desvanecimiento—De aquí
la casa, su mostrador y una olla o caldero de hierro encima, con su fogón vasos y jarros pintados sobre las murallas, muchos pequeños apartamentos, etc., indica que fuese al mismo tiempo burdel y hostería. Al remate de la calle está la puerta de la ciudad con pequeños pórticos de parte y otra, un sepulcro fuera y asientos circulares como el gimnasio antecedente, para sentarse alguna gente. La anchura de dicha calle no es más que para pasar cómodamente un carro. A poca distancia de aquí se ve una casa como de campo, mucho mayor y más magnífica que las demás. El estilo es el mismo, solo que tiene una gran terraza, su estanque y jardín, alrededor del cual reina un pórtico muy bien pintado, etc. Por debajo de todo este pórtico hay una galería subterránea en cuadro, o sea cava, bien provista toda de aquellos grandes vasos de tierra o tinajas — ánforas — en que guardaban el vino. Y en esta casa se encontró una ventana con cristales de más de un pie de grandes, que se conservan en el museo de Portici. Aquí se encontró toda la familia muerta, que creo que componían 13 ó 17 personas. De aquí salimos para retornar a Portici, visitando de paso la fábrica de armas de la Annunziata que nada tiene de particular. Llegados a Portici, descendimos a He reulano con luces encendidas, y vimos el teatro que es lo único que está desembarazado, porque el resto lo han cubierto otra vez con la misma tierra que iban sacando. ¡O, qué magnificencia! Todo el pavimento y orquesta estaba cubierto de «giallo antico», estatuas, etc. Y lo más particular es que, según la inscripción que se halló aquí y está en el museo, lo hizo un solo particular, de suyo. Mi compañero no pudo permanecer abajo porque le dio un desvanecimiento. De aquí