Colombeia

fuimos á ver las pinturas que se hallan el Palacio en no de 1600 arancadas de los muros de Ercolano. (principalmte.) Pompeia, y Stabia. algunos quadros no son malos como el de Teseo, y otros; pero el mejor es una mugér en busto que tiene una pluma sobre los Labios en acto de pensar para escribir; llena de expresión, y buen gusto — los animales, las frutas, Peses &c… muí bien, y algunos Pequeños quadros de Campaña—la prespectiva no me párese tan buena y no hai duda que si estos se comparan con las estatuas, son inferiorísimas—Luego al museo donde la curiosidad goza un pasto admirable; pero sobre todo los bronces que parecen fundidos aier; y con que gusto, é ingenio todos los utencilios domésticos; Vasos, jarros, balanzas, candelabros, Lamparas &c… alli se ven toda suerte de Dados para jugar, y las tikets de marfil para entrada del Theatro, ya quadrilongas, ya redondas : redes para caza, y Pezca: un pan tostado, y con letras ensima: todo genero de Simientes quemada, y enduresida; habas &c… frascos y jarros de Vidrio, y quentas de los mismo, con una masa de este (de color) que es mas duro que el cristal nuestro, y la talla como el diamante: aretes, y braseletes de mugeres de oro, &c… galón de oro solido texido al modo del nuestro: y los Papiros quemados en sus rollos aun, que con una invención que alli practica un Esculapio se vén, y pueden copiar los caracteres á medida que se van desembolviendo, mui sutilmte.—
fuimos a ver las pinturas que se hallan en el palacio en número de 1.600, arrancadas de los muros de Herculano —principalmente— Pompeya y Estabias. Algunos cuadros no son malos, como el de Teseo y otros. Pero el mejor es una mujer en busto que tiene una pluma en los labios en acto de pensar para escribir, llena de expresión y buen gusto. Los animales, las frutas, peces, etc., muy bien y algunos pequeños cuadros de la campiña… La perspectiva no me parece tan buena y no hay duda que si éstos se comparan con las estatuas, son inferiorísimas. Luego al museo, donde la curiosidad goza de un pasto admirable, pero sobre todo los bronces que parecen fundidos ayer; y con qué gusto e ingenio todos los utensilio domésticos: vasos, jarros, balanzas, candelabros, lámparas, etc., allí se ve toda suerte de dados para jugar y los tickets de marfil para entrada del teatro, ya cuadrilongos, ya redondos, redes para caza y pesca; un pan tostado y con letras encima; todo género de simientes, quemadas y endurecidas; habas, etc. Frascos y jarros de vidrio y cuentas de lo mismo, con una masa de éste —de color— que es más duro que el cristal nuestro y la talla con el diamante; aretes y brazaletes de mujer, de oro, etc.; galón de oro sólido, tejido al modo del nuestro y los papiros quemados, en sus rollos aún, que con una invención que allí practica un Escolapio, se ven y pueden copiarse los caracteres a medida que se van desenvolviendo muy sutilmente.