los cambios que hasta cierto punto conducen a la perfección, traen después la corrupción. Se ve suceder a las narraciones, cuentos y baladas, la tragedia, los dramas; a las crónicas fabulosas, historias sensatas; a estas últimas, elogios y nuevos cuentos. De la representación de misterios, los más sagrados, se ve salir espectáculos profanos, y del canto grave y majestuoso nace una música afeminada. De las óperas licenciosas se regresa a veces a oratorios afectuosos y devotos.
Es unas veces sobre una profecía o sobre un prejuicio vulgar, otras sobre descubrimientos sólidos y constatados que los estudios transcurren. La Teología, Controversia, Metafísica, Astronomía y Química ocupan las veladas de las gentes de Letras y el ocio de los aficionados. En un tiempo, es la cronología la que nos guía, en otro, el orden de las materias. Cansados o poco capaces de sostener historias ordenadas y tratados metódicos, nos reducimos a la ligereza de las Letras. Después de que los periódicos y folletos han ex