la Comandanta que abla por monosílabos, y tiene tal corpulencia que se hace remarcable; y solo tiene según dicen 26. años de edad—el Pe. V… me aconsejava delante de Damas que le hiziese la Corte, y pusiera unos respectables caernos á su marido… todo el mundo rio: y io admiré el consejo!
23. 24. 25.
en sociedad pr. aqui y por alíi. se há perdido una embarcación del Capn. Pazzi, que llaman, que estava aqui inmediato fondeada en el rio, y los cuerpos de hielo flotantes la arrollaron y hicieron perder todo su cargamento.—el sábado estuve con el Pe. y Princesa Viasemskoy á comer casa de Korzakow, donde con poca diferencia tuvimos la propria Compañía, musica &c. que los antecedentes — después huvo fuego; y io aproveché el tiempo, ablando de la guerra con este militar instruido—después al Arzobispo y luego a Casa.
26.
Con VanShooten que me vino a buscar estuvimos en la Yglesia, donde no faltavan gentes—y la música vocal (qe. es la única qe. admiten) es bastante agradable—io entré en el Santa Santorum, para observar la Liturgia… Válgame Dios y que puerco era el Sacerdote que decia la missa! Unas botas
la Comandanta, que habla por monosílabos y tiene tal corpulencia que se hace remarcable y solo tiene, según dicen, 26 años de edad. El Príncipe Viazemskoy me aconsejaba, delante de damas, que le hiciese la corte y pusiera unos respetables cuernos a su marido. Todo el mundo rió y yo admiré el consejo.
23, 24 y 25 de noviembre.
En sociedad por aquí y por allí. Se ha perdido una embarcación del Capitán Pazzi, que llaman, que estaba aquí inmediato fondeaba en el río y los cuerpos de hielo flotantes la arrollaron e hicieron perder todo su cargamento. El sábado estuve con el Príncipe y Princesa Viazemskoy a comer en casa de Korsakov, donde con poca diferencia tuvimos la misma compañía, música, etc., que los antecedentes. Después hubo juego y yo aproveché el tiempo hablando de la guerra con este militar instruido. Después al Arzobispo y luego a casa.
26 de noviembre.
Con Van Schooten, que me vino a buscar, estuvimos en la iglesia donde no faltaban gentes y la música vocal —que es la única que admiten— es bastante agradable. Yo entré en el Sanctasantórum para observar la liturgia. ¡Válgame Dios y que puerco era el sacerdote que decía la misa! Unas botas