Colombeia

cada Compañía está alojada en una barraca que entre nosotros á penas bastaría para alojar quarenta hombres—el horno para el pan está en el medio, y sirve al proprio tiempo de estufa para Calentar el apartamto.: nada de estante de armas, ni nada, y sin embargo es un gusto de ver el aseo con que estas tropas se presentan sobre las armas, tanto en el vestido como el armamento &c. (b)—La paga como se ve por las muestras adjuntas, es cortísima; y asi el soldado come raramte otra cosa que pan y sal… io gusté la comida que hacían algunos, y hallé el pan sumamte. agrio y negro (dicen sin embargo qe. no es mal sano) y unas coles dextraordo frias y con solo un poco de vinagre por todo condimento. No obstante este miserable alimento, la gente se mantiene robusta y fuerte.—quando el soldado trabaja en las obras públicas, tiene 5. copikes de extraordino (el rublo vale 100); y siempre que le toca su servicio toma las armas, y otro trabaja en su lugar alternando asi siempre entre tomar las armas, ó la hazada.—hai muchos que son casados, y estos se fabrican su Choza (á modo de Cuebas) donde viven con su familia (b) El vestuario se le dá cada dos años solamente.
Cada compañía está alojada en una barraca que entre nosotros apenas bastaría para alojar cuarenta hombres. El horno para el pan está en el medio y sirve al propio tiempo de estufa para calentar el apartamento. Nada de estante de armas ni nada. Y sin embargo es un gusto de ver el aseo con que estas tropas se presentan sobre las armas, tanto en el vestido como en el armamento, etc. El vestuario se le da cada dos años solamente. Cada regimiento compuesto de dos batallones tiene cuatro ca­ñones de calibre de a 3; el de Korsakov de a 12, en forma de carroñadas, de bronce y bastante cortos. Cada batallón, dos banderas que junto con la caja militar deben estar siempre en casa del Comandante del regimiento. La paga, como se ve por las muestras adjuntas, es cortísima y así el soldado come raramente otra cosa que pan y sal. Yo gusté la comida que hacían algunos y hallé el pan sumamente agrio y negro —dicen sin embargo que no es malsano— y unas coles, de extraordinario, frías y con solo un poco de vinagre por todo condimento. No obstante este miserable alimento, la gente se mantiene robusta y fuerte. Cuando el soldado trabaja en las obras públicas tiene cinco kopecks de extraordinario —el rublo vale 100— y siempre que le toca su servicio toma las armas y otro trabaja en su lugar, alternando así siempre entre tomar las armas o la azada. Hay muchos que son casados y éstos se fabrican su choza—a modo de cuevas— donde viven con su familia