Colombeia

del Pe. para servirle de Ynterprete. (f)—su Exa me recivio con suma atención: y poco después me embió el adjunto pasaporte á casa—donde me retiré á disponer varios asuntos relativos á mi partida.—Después de Comer huvo juego al ordinario, y observé que havia maior, y coronel que con la frescura del mundo perdian de vina sentada, sus 100 y hasta 300 rublos al hombre (el tresillo nuestro) que es el juego mas en voga—y la noche se pasó al ordinario. 13. A las 10. vino el joven Korsakow hermano del corl., y maior de Artilleria, para hir á ver el Parque que estará á poco mas de 2. verstas de aqui—efectivamte. tomamos el coche, pues helava y hacia un frió terrible, y noté en el camino aun dos otros Muguilas ó sepulcros, como el que llevo referido anteriormte., á corta inmediación—llegados al Parque, que contendrá como unos 30 cañones, se nos presentó el destacamto, que alli hai, al pie de la artilla y ciertamte., que el aseo, buen paresér y robustez de estas tropas llama particularmte. la atención (un cañón Prusiano mui bien fundido estava entre ellos)—los sentinelas tienen sobre el vestido, una Peliza común de piel de Carnero, su Capa de paño; y sus guantes al modo del Pais, sin lo qual seria imposible resistir el frió.—De buelta tocamos en casa (f) Este buen viejo apenas abla otra lengua que la suia propria (croata) y tiene un par de bigotes que enseña, y cuida particularmte.
del Príncipe. Su Excelencia me recibió con suma atención y poco después me envió el adjunto pasaporte a casa, donde me retiré a disponer varios asuntos relativos a mi partida. Después de comer hubo juego al ordinario y observé que había mayor y coronel que con la frescura del mundo perdían, de una sentada, sus 100 y hasta 300 rublos al «hombre» —el tresillo nuestro— que es el juego más en boga y la noche se pasó como al ordinario. 13 de diciembre. A las diez vino el joven Korsakov, hermano del Coronel y Mayor de Artillería, para ir a ver el Parque que estará a poco más de dos verstas de aquí. Efectivamente tomamos el coche, pues helaba y hacía un frío terrible y noté en el camino, a corta inmediación, aun dos otros «Moguilas» o sepulcros como el que llevo referido anteriormente. Llegados al Parque, que contendrá como unos 30 cañones, se nos presentó el destacamento que allí hay al pie de la Artillería y ciertamente que el aseo, buen parecer y robustez de estas tropas llama particularmente la atención. Un cañón prusiano, muy bien fundido, estaba entre ellos. Los centinelas tienen sobre el vestido una pelliza común de piel de carnero, su capa de paño y sus guantes al modo del país, sin lo cual sería imposible resistir el frío. De vuelta tocamos en casa