Colombeia

y bolvia á lina parte y otra exactamte. como una anguila—nos informó que el todo era invención suia, y que le costaría como 9.000 rublos (de su propo Caudal) el todo… quanto sentimos todos que no huviese llegado aqui antes de la partida de la Emperatriz, pues es superior en marcha y seguridad á las galeras en qe. su S. M. se ha embarcado, y por la singularidad huviera gustado infinito seguramte. — venimos á Comer todos en Casa del Marechal; y Bentham se marchó al instante, para ver si alcansa aun la Emperatriz á Kremenchuk… acavamos de savér pr. un Correo que S. M. llegó alli ayer—io me vine á Casa a escrivir y bolvi al anochesér en Casa del marechal que me embio su Coche—admiramos aun la Vermicular maquina de Bentham que párese cosa de magia sobre el agua—y io vi mi calesa que me ha regalado el Marechal para el viaje, pues mi kibitka como llevo dho me la robaron—hablamos de la guerra &c… hasta las 11. que me vine á Casa. Mayo 1o temprano me embio el marechal
y volvía a una parte y otra exactamente como una anguila. Nos informó que el todo era invención suya y que le costaría como 9.000 rublos— de su propio caudal— el todo. Cuánto sentimos todos que no hubiese llegado aquí antes de la partida de la Emperatriz, pues es superior en marcha y seguridad a las galeras en que Su Majestad se ha embarcado, y por la singularidad hubiera gustado infinito, seguramente. Vinimos a comer todos en casa del Mariscal y Bentham se marchó al instante para ver si alcanza aún a la Emperatriz en Krementchug. Acabamos de saber por un correo, que Su Majestad llegó allí ayer. Yo me vine a casa a escribir y volví al anochecer a casa del Mariscal que me envió su coche. Admiramos aún la «Vermicular» máquina de Bentham que parece cosa de magia sobre el agua, y yo vi mi calesa que me ha regalado el Mariscal para el viaje, pues mi «kibitka», como llevo dicho, me la robaron. Hablamos de la guerra, etc., hasta las once que me vine a casa. 1.° de mayo Temprano me envió el Mariscal