eu 100 jóvenes legítimos, que se instruien para el comercio… A estos se les viste, alimenta, aloja, é instruie en las Lenguas Rusa, alemana, francesa, é Ynglesa, y geopraphia todo gratis… vi sus apartamentos, y todo en mui buen orn.: y no se puede dejar de aplaudir un semejante establecimiento, que con el tiempo procurara á la nación un Cuerpo de Comerciantes bien instruidos, y pr. consequencia mas útiles.—el fondo para dho establecimiento es 250.000 rubs. que rentan 13.000 al año y con esto se subviene á todo mui bien.—me retiré á Casa á eso de las 2. donde comi… ya las 5. p. m. tomé mi Coche para hir ál gran Paseo que oi hai en el Convento de Divitchmonastir (ó Convento de Doncellas) donde estuvo enserrada la célebre Pa Sophia huvo un gran concurso de gentes desentes ia en coche, en ventanas, y a Caballo varios hombs. en el costume Ynglés qe. es prevalente—mr. Rost me acompañó, y seguramte. avria mas de 600 coches de mui buen gusto y con buenos atelajes.—me apie, y entré en el combento, é Yglesia que es bastante rica, y alli observé varias mugeres de mercantes rusos en su cosfume de Fatá, ó velo blanco bordado en oro, plata seda &c… y la cara mui bien pintada — cuio afeite no lo necesitan á la verdad, pues la naturaleza
en 100 jóvenes legítimos, que se instruyen para el comercio. A éstos se les viste, alimenta, aloja e instruye en las lenguas rusa, alemana, francesa, inglesa y geografía, todo gratis. Vi sus apartamentos y todo en muy buen orden, y no se puede dejar de aplaudir un semejante establecimiento, que con el tiempo procurará a la nación un cuerpo de comerciantes bien instruidos y por consecuencia más útiles. El fondo para dicho establecimiento es de 250.000 rublos que rentan 13.000 al año, y con esto se subviene a todo muy bien. Me retiré a casa a eso de las dos, donde comí y a las 5 p.m. tomé mi coche para ir al gran Paseo que hoy hay en el convento de Novodievitchi—o convento de doncellas—donde estuvo encerrada la célebre Princesa Sofía. Hubo un gran concurso de gentes decentes, ya en coches, en ventanas y a caballo varios hombres en el traje inglés, que es el que prevalece. El señor Rost me acompañó y seguramente habría más de 600 coches de muy buen gusto y con buenos atelajes. Me apeé y entré en el convento e iglesia que es bastante rica y allí observé varias mujeres de mercantes rusos en su traje de «Fatá» o velo blanco bordado en oro, plata, seda etc., y la cara muy bien pintada cuyo afeite no lo necesitan a la verdad, pues la naturaleza