las ha hecho bastante bien paresidas.—aqui encontré á Mr. Bougarelli (negociante), y mr. de Saugie, qe. me vinieron á visitar un poco antes… y con quienes conversé un poco sobre el pais, convento &c… retomé mi Coche, y dimos aun varias bueltas al paseo admirando el crecido numero de Damas jóvenes y mui bien paresidas—llamé en Casa del Pe. de Gortschakow., mas no avia nadie en Casa—y asi io me retiré a la mia—hize venir una buena moza de 16. años que el Svoschik (ó cochero) me trajo medte. 2. rubs. que le regalé (el bribón quería 5.) Dormí con ella, y pr. la mañana se retiró mui contenta con 2. Ducads. que le di.
14.
Vino temprano el edecán del genl, governr. Mr. de Levonow. Capn, para Convidarme á Comer con su Exa mañana, y acompañarme á la Universidad, &c vino tambn. mr. Rowan qe. me convido á Comer en el gusto Ynglés, é hizo mil cumplidos—El genl, me embio igualmte. Á mr. Mey, oficial de la Pólice para qe. Me acompañase, y estuviese á mis ornes, saviendo que io buscava un criado francés, y no lo encontrava; es joven modesto, y de buena educación.—Partí con el Ayudte. Levonow á la Universidad donde su Director mr. Tonwizen, me aguardava
las ha hecho bastante bien parecidas. Aquí encontré al señor Bougarelli, negociante, y al señor de Saugie, que me vinieron a visitar un poco antes y con quienes conversé un poco sobre el país, convento, etc. Retomé mi coche y dimos aún vueltas al Paseo admirando el crecido número de damas jóvenes y muy bien parecidas. Llamé a casa del Príncipe de Gortchakov, mas no había nadie en casa, y así yo me retiré a la mía. Hice venir una buena moza de 16 años que el «Svoschik» o cochero me trajo mediante dos rublos que le regalé; el bribón quería cinco. Dormí con ella y por la mañana se retiró muy contenta con dos ducados que le di.
14 de mayo
Vino temprano el edecán del General Gobernador, señor de Levonov, Capitán, para convidarme a comer con Su Excelencia, mañana, y acompañarme a la Universidad, etc. Vino también el señor Rowan que me convidó a comer en el gusto inglés e hizo mil cumplidos. El General me envió igualmente al señor Mey, oficial de la Policía, para que me acompañase y estuviese a mis órdenes, sabiendo que yo buscaba un criado francés y no lo encontraba Es un joven modesto y de buena educación. Partí con el ayudante Levonov a la Universidad, donde su director, el señor Tonwizen, me aguardaba