Colombeia

agrado y procedimos á ver el Tesoro… subimos pr. La escalera roxa que llaman (á Causa de estar cubierta de este Color ó pr. Que en ruso es expresión de cosa selecta) pr. Donde solo los soberanos podían montar en otro tiempo (bastante mal pr. Cierto)—y entramos en los quatro apartamentos principales que contiene grandísimo numero de vestidos, vasos, baxilla, joyas, coronas, vandejas de oro y plata &c… la maior parte anticallas de los Czares, mas de mucho valor él todo—distinguense entre otras cosas las coronas, de Siberia, Casan, Astracán, y Rusia una… gran silla de oro y plata embutida de piedras preciosas hecha en persia.—otra en que iwan, y Pedro P se sentavan, y una ventana cubierta pr. Donde la ermana Sophia oia, é influía en los hermanos—una silla y arnés riquísimo regalo del presente gran Señor.—Las Leyes primeras qe. Formó Juan Vasilides escritas en papel al uso Romano, y guardadas en una caxa redonda de plata.—2. Grandes vandejas de plata en que se representan batallas en baxo relieve de mui buen gusto—dadiva dicen de un rey de Ynglaterra—también algunas obras de marfil romanas mods. De exquisito gusto.—vina pequeña colección de Ámbar &c. &c. &c. el genl. Kogén me ha prometido una nota de estas cosas, y si me la embia hirá aquí inserta… estuvimos después en la sala mas alta, y en el Teremock (ó Pequeñatorre) que está ensima, donde los Czares solían montar pr. Una pésima escalera, á gozar de las vistas hermosas que desde alli se descubren.
agrado y procedimos a ver el Tesoro. Subimos por la escalera roja que llaman, a causa de estar cubierta de este color o porque en ruso es expresión de cosa selecta, por donde sólo los soberanos podían montar en otro tiempo—bastante mal, por cierto—y entramos en los cuatro apartamentos principales que contienen grandísimo número de vestidos, vasos, vajilla, joyas, coronas, bandejas de oro y plata, etc., la mayor parte anticuallas de los zares, mas de mucho valor el todo. Distínguense entre otras cosas, las coronas de Siberia, Kazan, Astrakán y Rusia; una gran silla de oro y plata embutida de piedras preciosas, hecha en Persia. Otra en que Iván y Pedro I se sentaban, y una ventana cubierta por donde la hermana Sofía oía e influía en los hermanos. Una silla y arnés riquísimo, regalo del presente Gran Señor. Las Leyes primeras8 que formó Juan Vasilides, escritas en papel al uso romano y guardadas en una caja redonda de plata. Dos grandes bandejas de plata en que se representan batallas en bajo relieve de muy buen gusto, dádiva, dicen, de un rey de Inglaterra. También algunas obras de marfil romanas, modelos de exquisito gusto; una pequeña colección de ámbar, etc., etc. El General Kogen me ha prometido una nota de estas fosas y si me la envía irá aquí inserta. Estuvimos después en la sala más alta y en el «Teremock» o pequeña torre que está encima, donde los zares solían montar por una pésima escalera, a gozar de las vistas hermosas que desde allí se descubren.