12 de julio.
Mi querido amigo: Ha sabido el general con suma pena una pequeña desavenencia que ha habido entre Vd. y Casas; esto le ha llenado de sentimiento, y me encarga le pida a Vd. Que por Dios se unan, pues que de su discordia pende la ruina de ustedes y de este país. Nunca podría Vd. Darle un mayor gusto que el que le causaría su contestación, asegurándole el restablecimiento de su amistad y buena inteligencia con Casas. El general lo espera, Peña, y yo no tengo expresiones para encarecerle su deseo.