Colombeia

como de un pie de agua; un hombre bastante desente llegó a la sason montado á caballo con una muger á las ancas, vinose inmediatamte. a mi, y preguntóme si quería tomar aquella muger en mi Silla, para pasarla, pues ella tenia miedo; le dige que si, ella saltó luego del caballo, se puso en la silla y la llevé dos millas mas adelante, donde me pidió la apease, y se quedo alli en una casa aguardando su marido que venia en el caballo á cierta distancia detras de nosotros… quien avrá pues en Europa que juzgue tan favorablemte. del corazón humano, para entregar asi á un extrangero su muger joven y hermosa?—ni quien tan mentecato qe. Crea un gran pecado el pasar un rio en domingo? Varias ocasiones asisti a la Asamblea general del cuerpo Legislativo del Estado, donde tuve ocasión de ver patentemente los defectos, é inconvenientes á que está sugeta esta Democracia, poniendo el poder legislativo en manos enteramente de la ignorancia uno venia recitando coplas que avia tomado de memoria, en medio del Debate que no entendía.— otro al fin de este, y estarse ablando pr. Dos horas del asunto, preguntava qual era la moción, para votar y asi la maior parle; de modo que los Puntos mas absurdos é injustos se han visto debatidos, propuestos, y aprobados en estas Democráticas asambleas por todo el
como un pie de agua. Se me acercó un hombre a caballo con una mujer montada en las ancas y preguntóme si quería tomar aquella mujer en mi silla para pasarla,' pues ella tenía miedo. Le dije que sí, ella se bajó del caballo, se puso en la silla y la llevé dos millas más adelante, donde me pidió le apease y se quedó allí en una casa, aguardando a su marido, que venía en su caballo a cierta distancia de nosotros. ¿Quién habrá en Europa que juzgue tan favorablemente al corazón humano como para entregar así su mujer, joven y hermosa, a un extranjero? ¿Ni quién habrá tan mentecato que crea un gran pecado el pasar un río en domingo? En varias ocasiones asistí a la Asamblea General del Cuerpo Legislativo del Estado, donde tuve ocasión de ver patentemente los defectos e inconvenientes a que está sujeta esta democracia, poniendo el poder legislativo enteramente en manos de la ignorancia … Uno venía recitando coplas que había tomado de memoria en medio del debate que no entendía. Otro, al final de éste, y de haber hablado por dos horas del asunto, preguntaba cuál era la moción a votar y así la mayor parte de ellos, de modo que los puntos más absurdos e injustos se han visto debatidos, propuestos y aprobados en estas democráticas asambleas por todo el