Colombeia

vivientes, y que la Theologia sea la pral. cathedra del dho. Colegio… el modo de vestir, presentarse, ser atentos en compañía, &c… son ramos á que no se paga la menor atención; y asi su exterior es el mas estrafalario que se vio jamás en escolares de su especie.—El Presidente es seco, adusto, y de una circunspección inaguantable.— Boston está felizmte. situada para el comercio; sus calles aunque no mui regulares y espaciosas son bastante capazes y están todas empedradas, entre ellas son las mejores StateStreet, CommonStreet, CourtStreet, Mal boro Street, y Cornhill.—, las casas son tal qual, y aunque la generalidad no es acaso tan buena como en Philadelphia, y NewYork, el numero de las que son espaciosas y elegantes es mucho maior (mas de 30) se distinguen entre ellas por su ventajosa situación y prospecto agradable las de Jolm Hancock el governr.—Jams. Bowdoin, Wm. Phillips.— Wm Vassell. — Josaiah Doure. — Shirburn.—Dr. Lloyd, &c… a la falda de Beaconhül.—el mercado no es el mas aseado, aunque bien abundante, particularmte. En Pescado, cuia delicadeza, y variedad es remarcable.—paseando por curiosidad los sementemos que hai dentro de la Ciudad con mi amigo el genl. Knox, y leiendo la multitud de inscripciones sepulcrales que alli se ven, noté que por las datas no eran mui abundantes los longevita en el Pais; e igualmte. Una inscription del famoso Dir. Frankling, que por su nianera, y seneillez merece ser transcript
vivas y que la de Teología sea la principal cátedra de dicho Cole­gio. El modo de vestir, presentarse, ser atentos en sociedad, son cosas a las que no se presta la menor atención, y así su aspecto exterior es el más estrafalario que he visto jamás en escolares de su especie. El presidente es seco, adusto y de una circunspección inaguantable. Boston está felizmente situado para el comercio; sus calles, aunque no muy regulares ni espaciosas, son bastante capaces y están todas empedradas. Entre ellas las mejores son State Street, Common Street, Court Street, Marlboro Street y Corn Hill Street. Las casas son tal cual, y aunque la generalidad no es acaso tan buena como en Filadelfia y Nueva York, el número de las que son espaciosas y elegantes es mucho mayor (más de treinta). Por su ventajosa situación y agradable perspectiva se distinguen entre ellas las de John Hanckock, el gobernador, James Bowdoin, William Phillips, William Vassell, Josiah Doure, Mr. Sherburne, Dr. Lloyd, etc., en la falda de Beacon Hill. El mercado no es particularmente bien aseado, aunque bien abundante, especialmente en pescado, cuya delicadeza y variedad es remarcable. Paseando por curiosidad por los cementerios que hay dentro de la ciudad con mi amigo el general Knóx, y leyendo la multitud de inscripciones sepulcrales que allí se ven, noté por las fechas que los longevos no eran muy abundantes en la región. Vi igualmente una inscripción del famoso Doctor Franklin, que por su manera y sencillez merece ser transcrita: