Sistema militar de toda la Europa, y formar Cabal idea de una profesión que con tanto ardor, y esmero io cultivava.—Pero en lugar de encontrar apoio, ó protección en el Ynspector Gral. Le halle prevenido contra mis adelantos,— y ademas lleno de quejas y resentimiento, por aver io desaprovado, en conversación privada su conducta sobre el manejo de la Expedición contra Argel que mando su Exa. el año de 75. Teniendo la flaquesa de manifestármelo en conferencia secreta que tubimos; y la pequenez de negarme una Licencia que solicitava io con fines tan honestos y justos… e que me hallé tan disgustado; que resolví luego pasar a la marina, por Substraerme de la Dominación de Gefe tan parcial é injusto!—Pero no pude conseguirlo:—Como tampoco el transferirme á las Milicias (que también solicité después); Sin embargo de que tube una respuesta honorífica y lisongera de su Ynspector General D. Martin Alvarez de Sotomayor. A este tiempo pasó mi Regimiento de Guarnición á Cádiz, y el Segundo Batallón fue destinado para la Expedición del Brazil, bajo el mando del Exmo. Señor D. Pedro Zeballos; con cuio nuevo motivo pretendí también embarcarme de Voluntario, ó agregado en dha Expedición.—Recibió con gusto mi Petición dicho Gefe, y me mando hablase io mismo al Ynspector Conde de O. Reilly sobre el particular;—pero no resulto mas que lo que io esperava; esto es, que
sistema militar de toda Europa y formar cabal idea de una profesión que con tanto ardor y esmero yo cultivaba. Pero en lugar de encontrar apoyo o protección en el Inspector General, lo hallé prevenido contra mis adelantos y además, lleno de quejas y resentimiento, por haber yo desaprobado en conversación privada, su conducta sobre el manejo de la Expedición contra Argel, que mandó Su Excelencia en el año de 75. Tuvo la flaqueza de manifestármelo en conferencia secreta que tuvimos y la pequeñez de negarme una licencia que solicitaba yo con fines tan honestos y justos… por lo que me hallé tan disgustado que resolví luego pasar a la marina, para sustraerme de la dominación de jefe tan parcial e injusto! Pero no pude conseguirlo, como tampoco el transferirme a las milicias (que también solicité después) sin embargo de que tuve una respuesta honorífica y lisonjera de su Inspector General Don Martín Álvarez de Sotomayor. En este tiempo pasó mi Regimiento de guarnición a Cádiz y el Segundo Batallón fue destinado para la expedición del Brasil, bajo el mando del Excelentísimo Señor don Pedro Ceballos,2 con cuyo motivo pretendí también embarcarme de voluntario o agregado en dicha expedición. Recibió con gusto mi petición dicho jefe y me mandó hablase yo mismo sobre el particular al Inspector Conde de O'Reilly, pero no resultó más que lo que yo esperaba, esto es, que