Sepre. 24—76.
Mui Sor. mió: Desearía poder proporcionar a Vm. una colocación en que su talento, y estudios produxesen al Rey, y a la Nación utilidad y lustre. Soy apasionado de los Hombres de mérito y conozco quto. ganaría la Carrera, fomentando oportunamte. á los Jóvenes qe. se distinguen por su aplicación, y luces; pero mis facultades son mui limitadas, y con arto sentimto, veo lo poco qe. puedo contribuir á un objeto tan ventajoso.
Los asuntos de la Ynspeccion de mi cargo no dexan recurso para promover á ningún hombre particular. Lo mas qe. puedo hacer por un Capitán del Exercito, que se resuelve á abandonar su carrera, y sus esperanzas, es proponerle, haviendo vacante, pa Sargto. Mayor de uno de los Cuerpos de Milicias: pero Vm. no ignora que estos empleos no son aproposito para los mozos que puedan aspirar á mejor fortuna, que desean ocasiones, y tienen medios para distinguirse. De Milicias no hai ascensos ni salida para ninguna parte, se travajan bastante en los regimientos pero obscurmte. Y con poca consideración de los de afuera. Muchos hombres de sobresaliente mérito que han pasado de la tropa veterana al fin se aburren, y pierden la paciencia de ver qe. Mientras en los demás cuerpos se asciende con brevedad, y tal vez á menos costa, ellos no pueden dar un paso adelante. Si en algún tiempo mudan las cosas de aspecto, y mis facultades son mayores que ahora, influiré mui gustoso en los adelantamtos. De Vm. Facilitándole ocasiones de poder poner en practica sus buenos deseos.
Dios gue. A Vm. Ms. As. Madrid 24 de Septe. De 1776.
B. L. M. de V. M. su mas Segro. Seror.
Martin Albarez de Sotomayor.
Sr. Dn Franco. Miranda.
Nota D
Exmo. Señor.
Nº 3. Peticion al Exmo. Señor. Comandte. General de la Expedicion á Buenos Aires… Dn. Franco. De Miranda, Capitan del Regimiento de la princesa, poseído del mas vivo deseo de hacerse útil a su Patria y al Rey adelantamdo
Septiembre 24, 76.
Muy señor mío: Desearía poder proporcionar a V. M. una colocación en que su talento y estudios produjesen al Rey y a la nación utilidad y lustre. Soy apasionado de los hombres de mérito y sé cuánto ganaría la carrera fomentando oportunamente a los jóvenes que se distinguen por su aplicación y luces, pero mis facultades son muy limitadas y con harto sentimiento veo lo poco que puedo contribuir a un objeto tan ventajoso.
Los asuntos de la inspección de mi cargo no dejan recurso para promover a ningún hombre particular. Lo más que puedo hacer por un Capitán del ejército, que se resuelve a abandonar su carrera y sus esperanzas, es proponerle, habiendo vacante, para sargento mayor de uno de los Cuerpos de milicias. Pero V. M. no ignora que estos empleos no son a propósito para los mozos que puedan aspirar a mejor fortuna, que desean ocasiones y tienen medios para distinguirse. De milicias no hay ascensos ni salida para ninguna parte; se trabaja bastante en los regimientos, pero obscuramente y con muy poca consideración de los de afuera. Muchos hombres de sobresaliente mérito que han pasado de la tropa veterana, al fin se aburren y pierden la paciencia al ver que mientras en los demás Cuerpos se asciende con brevedad, y tal vez a menos costa, ellos no pueden dar un paso adelante. Si en algún momento cambian las cosas de aspecto y mis facultades son mayores que ahora, influiré muy gustoso en los adelantamientos de V. M., facilitándole ocasiones de poder poner en práctica sus buenos deseos.
Dios guarde a V. M. muchos años. Madrid, 24 de septiembre de 1776.
B. L. M. de V. M., su más seguro servidor.
Martín Álvarez de Sotomayor.
Señor D. Francisco Miranda.
Nota D
Excelentísimo Señor:
Don Francisco de Miranda, Capitán del Regimiento de la Princesa, poseído del más vivo deseo de hacerse útil a su patria y al Rey, adelantando