particularmente las Ideas que por su estudio y aplicación tiene adqueridas en el Arte Militar y partes principales de las Mathematicas, como igualmte. de los Idiomas, Ingles, francés, Italiano &c. No haviendo su corta edad permitido aun mas ocasión de practica que la defensa de Melilla á que se hallo desde el principio en Calidad de Voluntario.
A V. S. con el maior respecto suplica se digne llevarle como tal a la Expedición de su mando franqueándole alguna pequeña Comisión en que pueda, con inmediación á su persona manifestar su amor y Celo al Rl. Servicio aprendiendo al mismo tiempo los deveres de su profesión que tanto desea. No tengo Exmo. Señor mas protección que el concepto que meresco á los Gefes bajo cuias ordenes, he servido; y espero de la generosidad de V. S. me admita bajo la suia fomentando la honrosa ambición de un joven que desea consagrar todos los instantes de la vida al servicio de su Patria. Nro. Señor guarde la importante vida de V. E. por muchos años. Cádiz Agosto 18 de 1776.
B. L. ms. Á V. E. Su mas
obediente Servidor
Franco. De Miranda.
Exmo. Señor Dn. Pedro Zeballos.
Nota E
Nº 1. Carta del Inspector general conde de O'reilly… Estando prevenido en las Reales ordenanzas que los oficiales no usen de prenda alguna que no sea de uniforme, ha contravenido vm sin merecerle atención el recuerdo que pocos dias há, hize sobre este asunto, y no pudiendo tener cargo mas grave que el na cumplir, y obedecer lo que esta mandado, esta fue la Causa de su arresto en ese Castillo. Dios guarde a vm ms. As.
Puerto de Santa Maria 26 de Julio de 1777.
El Conde de O'Reilly.
Sor. D. Franco. De Miranda, (a).
(a) Pocos arrestos se avran hecho con mas aparato. . . . De moda qe. Sospecharon casi todos huviese algo de Inquisición en el asunto; pera luego encontramos que una chupa de tela de algodón, en lugar de otra de Lana, que el oficial llevara en un paseo que acostumbraba dar por las mañanas temprano, y que no observaron el Sargento maior, y otros oficiales, del Regimiento que hivan juntos, pero que el Señor Conde diviso desde el Puerto de Santa Maria, era la causa de la citada Prisión. . . . No fue mala el pretexto para descubrir las Sanas intenciones con qe. Procedia el señorInspector general. (Nota de Miranda).
particularmente las ideas que por su estudio y aplicación tiene adquiridas en el arte militar y partes principales de las matemáticas, como igualmente de los idiomas inglés, francés, italiano, etc. No habiendo su corta edad permitido aún más ocasión de práctica que la defensa de Melilla, donde se halla desde el principio en calidad de voluntario:
A V. S. con el mayor respeto, suplica se digne llevarle como tal a la expedición de su mando, franqueándole alguna pequeña comisión en que pueda con inmediación a su persona, manifestar su amor y celo al Real servicio, aprendiendo al mismo tiempo los deberes de su profesión que tanto desea. No tengo, Excelentísimo Señor, más protección que el concepto que merezco a los Jefes bajo cuyas órdenes he servido, y espero de la generosidad de V. S. me admita bajo la suya, fomentando la honrosa ambición de un joven que desea consagrar todos los instantes de la vida al servicio de su patria. Nuestro Señor guarde la importante vida de V. E. por muchos años.
Cádiz, 18 de agosto de 1776
B. L. M. a V. E. su más
obediente servidor
Francisco de Miranda.
Exc. Señor D. Pedro Ceballos.
Nota E
Estando prevenido en las Reales Ordenanzas, que los oficiales no usen de prenda alguna que no sea el uniforme, ha contravenido V.M. sin merecerle atención, el recuerdo que pocos días atrás hice sobre este asunto; y no pudiendo tener cargo más grave que el de no cumplir y obedecer lo que está mandado, ésta fue la causa de su arresto en ese castillo. Dios guarde a V.M. muchos años. Puerto de Santa María, 26 de Julio de 1777.
El conde de O'Reilly.
Señor D. Francisco de Miranda (a)
(a) Nota de Miranda. —Pocos arrestos se habrán hecho con más aparato… De modo que sospecharon casi todos, hubiese algo de inquisición en el asunto. Pero luego encontramos que una chupa de tela de algodón, en lugar de otra de lana, que el oficial llevara en un paseo que acostumbraba dar por las mañanas temprano, y que no observaron el sargento mayor y otros oficiales del regimiento que iban juntos, pero que el señor conde divisó desde el Puerto de Santa María, era la causa de la citada prisión. No fue malo el pretexto para descubrir las sanas intenciones con que procedía el señor Inspector General.