Colombeia

ior altura, pudiendo formar juicio pr. el de Verona que justamente conserva las partes que a este le faltan se distinguen aun las escaleras, Pórticos, gradas, canelones para desagüe de las orinas, y alojamiento para las fieras, con sus bebederos de marmol; todo con poca diferencia como el de Verona, en gran forma.—No se puede retener la indignación contra aquellos qe. han contribuido á destruir este insigne monumento del poder Romano (Vespaciano lo hizo edificar aplicando 12.000 judíos, &c y podia contener 107.000 expectads., 20.000 en pie y los demás sentados) que los barbaros mismos respectaron; para formarse con sus materiales Palacios (el Farnese es uno) que no pueden paresér mas que chozas en comparasion del Colosseo.—donde estava la Arena, hai ahora un ViaCruzis pr. remate de todo—inmediato pr. la parte de afuera, están las ruinas de la fuente en qe. los Gladiatores hivan á lavarse, que se llamava la meta Sudante, porqe. tenia la forma de un limite, y la agua qr baxava de ensima la bañava toda al rededor.—Cerca también está el Arco di Constantino, qe. según la diferencia de adornos qe. en el se observa, hace inclinarse á la opinión de qe. este fue uno de los quatro arcos del Foro de Trajano, transportado alli, y encaxandole una inscripción en honor de Constantino, con algunos adornos de mala manera qe. descubren el tiempo decadente en qe. los pusieron… es sin embargo un bellísimo monumento, y contiene excelentes obras en baxo relieve, &c… Las ocho hermosas figuras dei Daci que alli se ven descabezadas, lo fueron por el Cardenal Leopoldo de
yor altura, pudiendo formar juicio, por el de Verona, que justamente conserva las partes que a éste le faltan. Se distinguen aún las escaleras, pórticos, gradas, canelones para desagüe de los orines y alojamiento para las fieras, con sus bebederos de mármol. Todo con poca diferencia, como el de Verona, en gran forma. No se puede retener la indignación contra aquellos que han contribuido a destruir este insigne monumento del poder romano (Vespasiano lo hizo edificar aplicando 12.000 judíos, etc. y podía contener 107 mil espectadores; 20.000 en pie y los demás sentados) que los bárbaros mismos respetaron, para formar con sus materiales, palacios —el Farnesio es uno— que no pueden parecer más que chozas en comparación del Coliseo. Donde estaba la arena hay ahora un Vía Crucis para remate de todo. Inmediato, por la parte de afuera, están las ruinas de la fuente en que los gladiadores iban a lavarse, que se llamaba «la meta sudante», porque tenía la forma de un límite y el agua que bajaba de encima la bañaba toda al rededor. Cerca también está el Arco de Constantino, que según la diferencia de adornos que en él se observa, hace inclinar la opinión de que éste fue uno de los cuatro arcos del Foro de Trajano transportado allí, encajándole una inscripción en honor de Constantino, con algunos adornos de mala manera que descubren el tiempo decadente en que los pusieron. Es sin embargo un bellísimo monumento y contiene excelentes obras en bajo relieve, etc. Las ocho hermosas figuras de los Dacios, que allí se ven descabezadas, lo fueron por el Cardenal Leopoldo de