Colombeia

de fuera por 20 columnas 0. Cor: caneladas, y dentro de una muralla de marmol blanco perfectamte. bien unido; en el gusto de los templos antiguos; mas la barbarie le ha puesto un Techo, y encajado una muralla entre sus columnas, del gusto mas indigno que quiera imaginarse, y que le desfiguran infinito… mas que será sin embargo que á la vista de estos diminutísimos Templos (en comparación de las magnificas y sumptuosas Yglesias de Roma) el espectador siente una satisfacción y gusto incomparablemte. mas exquisito, qe. la que ha experimentado en las modernas estructuras de Roma!... —desde aquí arrimándome sobre la muralla que cae al rio, me hizo observar una Vieja Labandera el parage por donde la gran cloaca desagua en el Tiber.—de aquí atrabesamos la Piazza della Bocea del la Veritá (todo esto era el Forum Boarium) y llegamos á la Chiesa di S. María in Cosmedin, sobre la ruinas del templo de la Pudicizia formado; y baxo el Pórtico de antiguas columnas adornado vimos un gran mascaron de marmol con la boca abierta, que párese a ver servido á pronunciar Oráculos, y qe. Le llaman la bocea della Veri tú: porque dicen que aquí se hacia poner la mano a los qe. Hacian juramento, y que si perjuraván la boca se serrava y les coríava ia mano… Vulgaridades. —Andando asi a la isquierda un poco distante, está un Arco de Seplimio. Sebero erigido á su honor, por la Compañía de Banqueros públicos… es quadrada la apertura y su escultura de mediano mérito, todo de ladrillo, y una parte enterrada.—
de fuera por 20 columnas de orden corintio, acanaladas, y dentro de una muralla de mármol blanco perfectamente bien unido, en el gusto de los templos antiguos. Mas la barbarie le ha puesto un techo y encajado una muralla entre sus columnas, del gusto más indigno que quiera imaginarse y que le desfiguran infinito… Más qué será, sin embargo, que a la vista de estos diminutísimos templos, en comparación de las magníficas y suntuosas iglesias de Roma, el espectador siente una satisfacción y gusto incomparablemente más exquisito que la que ha experimentado en las modernas estructuras de Roma. Desde aquí, arrimándome sobre la muralla que cae al río, una vieja lavandera me hizo observar el paraje por donde la gran cloaca desagua en el Tíber. De aquí atravesamos la Plaza de la Bocea della Veritá —todo ésto era el Foro Boarium— y llegamos a la iglesia de Santa María in Cosmedin, formada sobre las ruinas del templo de la Pudicizia. Bajo el pórtico adornado de antiguas columnas, vimos un gran mascarón de mármol con la boca abierta, que parece haber servido a pronunciar oráculos y que le llaman la Bocea della Veritá, porque dicen que aquí se hacía poner la mano a los que hacían juramento y que si perjuraban, la boca se cerraba y les cortaba la mano. Vulgaridades. Andando hacia la izquierda, un poco distante, está un Arco de Septimio Severo, erigido en su honor por la Compañía de Banqueros Públicos… La abertura es cuadrada y su escultura de mediano mérito, todo de ladrillo y una parte enterrada.