Pueblo párese infeliz—distancia de Napoles 27mills. hai aqui una manufactura de Paños.
17.
Antes del dia emprendimos nuestra ruta, por subidas, y baxadas, atravesando el Apenino, camino indiferente: llegamos á refrescar á la osteria de Marabela (qe. no es tan mala) y antes de Anochesér á Ariano, ciudad de la Puglia de 11.000 alms. de Población, con su obispo, canónigos &c. mas porquisima, é infelicísima,—mucha parte de sus infelices avitantes viven en cuebas cabadas en la montaña sobre que está cituada: y sin embargo, mi compañero el medico no podia sufrir que se dixese que el Pais era infeliz...! fuimos al café, al Duomo, y á un Castillo antiguo todo arruinado, de cuia elevada cituacion se goza una hermosísima vista de aquellas montañas, y de la llanura que asi al mar comiensa ia á presentarse—y las cisternas pa el agua de este antiquísimo edificio, aun se conservan en buen estado—por el camino encontramos carros cargados de algodón producto del Pais, que es seguramte. del mejor clima para todo genero de Agricultura, mas no se vé mucha, distancia—24 mi:
18.
Antes del dia partimos en continuación de nro. Viage, y con una escorta de cinco hombres á caballo bien armados para protección de la carabana, porque el sitio era peliagudo, y el miedo crecía en la gente que era un prodigio: tanto, que porque mi calesa hiva á la testa (io estava solo) y ellos que ocuban (sic) el
pueblo parece infeliz. Hay aquí una manufactura de paños. Distancia de Nápoles, 27 millas.
17 de marzo.
Antes del día emprendimos nuestra ruta por subidas y bajadas, atravesando el Apenino; camino indiferente. Llegamos a refrescar a la hostería de Marabela —que no es tan mala— y antes de anochecer, a Ariano, ciudad de la Puglia, de 11.000 almas de población, con su obispo, canónigos, etc., más puerquísima e infelicísima. Mucha parte de sus infelices habitantes viven en cuevas cavadas en la montaña sobre la que está situada, y sin embargo, mi compañero el médico no podía sufrir que se dijese que el país era infeliz!... Fuimos al café, a la catedral y a un castillo antiguo, todo arruinado, de cuya elevada situación se goza una hermosísima vista de aquellas montañas, de la llanura y hacia el mar, que comienza ya a presentarse. Las cisternas para el aguade este antiquísimo edificio aún se conservan en buen estado. Por el camino encontramos carros cargados de algodón, producto del país, que es, seguramente, del mejor clima para todo género de agricultura, mas no se ve mucha. Distancia, 24 millas.
18 de marzo.
Antes del día partimos en continuación de nuestro viaje, y con una escolta de cinco hombres a caballo, bien armados, para protección de la caravana, porque el sitio era peliagudo y el miedo crecía en la gente que era un prodigio. Tanto, que porque mi calesa iba a la cabeza —yo estaba solo— y ellos, que ocupaban el