de madera para el pase de la emperatriz, y asi tuvimos que hir á un mal paso… sin embargo siendo de dia y á Costa de reñir un poco con unos criados de la Corte que pretendían la preferencia al paso, huve de pasar mas pr. poco me enpantano tambn. de la otra parte—sobre cuia riva esta el Lugar ó Villa de Serpujow (34. bers:) situado en una posición mui agradable—á ía entrada construien tambn. su Arco de Triunfo de madera, y se ven mas adelante vastantes ruinas de una gran muralla que párese aver sido Castillo en el gusto Tártaro.—por Callejuelas, pues la calle pral. tambn. estava prohivida pr. las preparaciones, llegué á la Posta, y halle que no avia Caballos, pr. que el que los entretiene solo mantiene 7., aqui estava mi oficl. Compo de Orel. tambn. aguardando.—unos Paisanos me prometieron llevarme, si les pagava 4. cabs… mui bien… más nó 5?... mui bien—yo tomé una Taza de Thé en Casa del Sargto. que govierna la posta, y al cavo de una hora tuve los Cabs prontos para para partir— si me llevas pronto dixe al postillón, y con los 6. cabs. prometidos te pago los 5., más si nó, nó—aun no aviamos hecho 4. bers: quando fue menester soltar dos pr. que no podian seguir ni dexavan andar los otros… y con mucha pachorra llegamos á Lopasna (e) (28. bers:) aqui le pagué 4. Cabs., y paresio quedar contento—mas después el otro Postillón comensó á disgustarlo, y perorar en
(e) Aqui se vé una buena Casa de Campo de mr. Baslchkow.
de madera para el paso de la Emperatriz, y así tuvimos que ir a un mal paso. Sin embargo, siendo de día, y a costa de reñir un poco con unos criados de.laCorte que pretendían la preferencia del paso, hube de pasar. Mas por poco me empantano también de la otra parte, sobre cuya margen está el lugar o villa de Sierpujov, 34 verstas, situado en una posición muy agradable. A la entrada construyen también su arco de triunfo de madera y se ven más adelante bastantes ruinas de una gran muralla que parece haber sido castillo en el gusto tártaro. Por callejuelas, pues la calle principal también estaba prohibida por las preparaciones, llegué a la Posta y hallé que no había caballos, porque el que los cuida sólo mantiene siete. Aquí estaba mi oficial compañero de Orel, también aguardando. Unos campesinos me prometieron llevarme si les pagaba cuatro caballos. Muy bien. ¿Mas, no cinco? Muy bien. Yo tomé una taza de té en casa del sargento que gobierna la Posta y al cabo de una hora tuve los caballos prontos para partir. Si me llevas pronto — dije al postillón—y con los seis caballos prometidos, te pago los cinco, más sino, no. Aún no habíamos hecho cuatro verstas cuando fue menester soltar dos, porque no podían seguir ni dejaban andar a los otros, y con mucha pachorra llegamos a Lapafnia (e) , 28 verstas, Aquí le pagué cuatro caballos y pareció quedar contento. Más después, el otro postillón comenzó a disgustarlo y a perorar en
€ Donde se ve una buena casa de campo del señor Baslchkov.