Colombeia

Torbay 31 de Octe 1802 Mi General y dueño. Después de una tormenta mui regular nos hemos metido en esta Bahia, en donde estamos desde ayer esperando por buen tiempo. Esta detención ha dado lugar á un accidente que me aflige mucho por la parte que Vm. tiene en ello. El caso es que Mr. Hindle su recomendado de Vm. ha determinado volverse, hallando que ni en el departamento del Colon Rutherfurd, ni en otro qualquiera tenia ningún señalamiento ni empleo. Ademas de esto parece que le querían hacer pagar la comida á bordo. Yo he pasado á bordo déla Fragata (porque yo voi en uno de los Bergantines) á hablar con el Capitán, quien me dixo que una vez que Mr. Hindle no tenia empleo en la Comisión no lo podia llevar ásu bordo, y por fixo me dixo que no lo llevaría. En esta situación yo no he podido hacer mas, porque ni pude hablar con el coronel Fularton que estaba indispuesto y en cama, ni con el Coro Rutherfurd por estar en tierra, y no haverlo podido hallar en ella, aunque fui expresamente á buscarlo con el mismo Mr. Hindle. Yo siento mucho este accidente sabiendo que Vm. Lo ha desentir también, y por las circunstancias del joven Hindle que me parece un exelente joven. Por lo demás no hay novedad. Yo he experimentado
Torbay, 31 de octubre de 1802 Mi General y dueño: Después de una tormenta muy regular nos hemos metido en esta Bahía, en donde estamos desde ayer esperando por buen tiempo. Esta detención ha dado lugar a un accidente que me aflige mucho por la parte que Vm. tiene en ello. El caso es que el señor Hindle, su recomendado de Vm., ha determinado volverse, hallando que ni en el departamento del Coronel Rutherfurd ni en otro cualquiera tenía ningún señalamiento ni empleo. Además de esto parece que le querían hacer pagar la comida a bordo. Yo he pasado a bordo de la Fragata (porque yo voy en uno de los Bergantines) a hablar con el Capitán, quien me dijo que una vez que el señor Hindle no tenía empleo en la comisión no lo podía llevar a su bordo, y por fijo me dijo que no lo llevaría. En esta situación yo no he podido hacer más, porque ni pude hablar con el Coronel Fullarton que estaba indispuesto y en cama, ni con el Coronel Rutherfurd por estar en tierra y no haberlo podido hallar en ella, aunque fui expresamente a buscarlo con el mismo señor Hindle. Yo siento mucho este accidente sabiendo que Vm. lo ha de sentir también, y por las circunstancias del joven Hindle que me parece un excelente joven. Por lo demás no hay novedad. Yo he experimentado