Colombeia

NOTA: Ultimo parrafo del documento siguiente. Ne s'en doutent pas peut etre, que c'est precisement de cette persecution atroce dont je m'honnore le plus!... Ainsi que du mots qui est souscrit sous mon nom vous me permetirez que je la mette en Greque en faveur des etudes assidues que je fais actuellement dans cette bolle Langue. Apropos que pensent on a Paris sur l'ouvrage de mr de Pradt sur les Colonies? Et des Plans qu'il propose? M—a. Á Hambourg ce 8 Juin 1801. Les evenemens extraordinaires survenus dans le Nord depuis mon 3me Ostracismo en France, sont la cause du Changement que mamarebe a eprouvé jusqu'ici —des anciens amis par un heureux hazard sont venus a mon secours, et m'ont procuré un Asyle en Suede, ainsi que des moiens pour y subsister. Je n'ai accepté que ces derniers, plus tot pour satisfaire sans retard les pettites Dettes, qu'une suitte des persecutions et injustices abominables, aussi bien que le Pillage de mes proprietés, m'ont forcé de contraiter en France (comme vous ne l'ignorez pas mon digne ami!) que pour pourvoir á mes besoins. Quel pourra etre par le suitte mon sort, ou ma destine, Dieu le scait! Mais vous qui m'avez connu et pratiqué dans l'intimité; vous pouvez etre bien sur, que l'amour pour la Liberté et mon inviolable attachement á la Justice, loin de diminuer, n'ont fait qu'augmenter depuis… n'importe l'effet que les exemples funestes de la Revolution Fr: peuvent avoir produit dans l'esprit des gens timides, ou de ceux qui á desein ont saisi l'occasion d'inspirer du degout pour la seule chose qui, dans tous les tems a pu rendre les hommes en general heureux! Et je m'explique. Quand je parle de Liberté, ee n'est pas celle que Robespierre, Sieyes, et Fouché ont pretendu etablir; mais bien de celle que Mondes quien, et Loche ont tres clairement expliqué? Quand je dis justiee, ce n'est pas celle que Danton, et Merlin nous ont administré en France, mais celle pour qui Malsherbe, Vous, et l'Hospital se fussent genereusement devoues? II se pourroit aussi que le combat entre la Liberté et ses opposans se prologeant encore, on me vit prendre une part active, et paroitre pour la seconde fois sur la Sarre, les armes á la main (ce qui ne me paroit pas cependant
NOTA: Último párrafo del documento siguiente. ¡Pero no sospechan quizás que es precisamente de esta persecución atroz de la que más me honro!... Así como de la palabra que está bajo mi nombre. V. me permitirá que la ponga en griego, a favor de los asiduos estudios que hago actualmente en esta bella lengua. A propósito ¿qué se piensa en París de la obra del señor de Pradt sobre las Colonias y de los planes que él propone? Francisco de Miranda Hamburgo, 8 de junio de 1801 Los acontecimientos extraordinarios acaecidos en el Norte desde mi tercer ostracismo en Francia son la causa del cambio que ha sufrido mi rumbo hasta ahora. Por una feliz casualidad, unos antiguos amigos han venido en mi ayuda y me han conseguido un asilo en Suecia así como medios para subsistir allí. No he aceptado sino estos últimos más bien para satisfacer sin demora las pequeñas deudas que una serie de persecuciones y abominables injusticias, así como el saqueo de mis propiedades, me han obligado a contraer en Francia (¡como V. no lo ignora, mi digno amigo!) que para atender a mis necesidades. ¡Cuál podrá ser en adelante mi suerte o mi destino, Dios sólo lo sabe! Pero V., que me ha conocido y tratado en la intimidad, puede estar bien seguro de que el amor por la Libertad y mi inviolable apego a la Justicia, lejos de disminuir no han hecho sino aumentar desde entonces… ¡no importa el efecto que los funestos ejemplos de la Revolución Francesa hayan podido producir en el ánimo de la gente tímida o de los que, adrede, han aprovechado la ocasión para inspirar asco por la única cosa que, en todos los tiempos, ha podido hacer felices a los hombres en general! Y me explico. Cuando hablo de Libertad, no es la que Robespierre, Sieyés y Fouché han pretendido establecer, sino más bien la que Montesquieu y Loche han explicado muy claramente. Cuando digo Justicia no es la que Danton y Merlin nos han administrado en Francia sino aquella por la cual Malesherbes, Vm. Y L'Hospital se sacrificaron generosamente. Pudiera ser también que, prolongándose aún más el combate entre la Libertad y sus opositores, se me viera tomar parte activa y aparecer por segunda vez en la Sarre, empuñando las armas (lo que no me parece sin embargo